La creatividad no se pierde. Cada persona posee un territorio creativo propio, único e irrepetible.
Cultivamos las condiciones que hacen posible crear con continuidad y profundidad.
La creatividad humana necesita un suelo para crecer. Ese suelo cuando se cuida, se vuelve fertil. Es una base viva que se construye, se empobrece o se enriquece con el tiempo.
La creatividad humana florece cuando el sustrato es fértil y se empobrece cuando se la fuerza, se la instrumentaliza o se la somete a presión constante.
Interdependientes:
Emergen:
Enriquecen:
Florecimiento:
La entrada a Sustrativos comienza con una conversación.
Escuchamos tu momento creativo y compartimos cómo trabajamos.